Qué se necesita antes de diseñar un sitio web

Pasos para tener presencia en Internet

¿Qué necesitas para empezar a tener presencia en internet, antes de diseñar una página web?

Haré una analogía con el mundo físico. Si ya tienes un negocio o empresa, seguramente tuviste que buscar un nombre en el registro mercantil de tu ciudad, ¿correcto? Luego de conformar tu empresa legalmente, es hora de buscar una oficina en una buena localidad con todos los servicios.

Pues es muy parecido en la World Wide Web, sólo que tiene unas «pequeñas» diferencias. El proceso general es así:

DOMINIO  + HOSPEDAJE + DISEÑO WEB + SEO

Dominio: El nombre de tu empresa (tudominio.com)

Hospedaje: Es el espacio virtual dentro de un servidor (Proveedores de hospedaje; es decir, quien te alquila la oficina). En el caso del mundo físico, negociaste con el dueño del edificio para alquilar un local, no alquilaste el edificio entero, sólo una parte: el local para la oficina.

Diseño Web: Requiere de definición de objetivos,  estructura, comunicación, imágenes, diseño, contenido, usabilidad.

SEO: Es el trabajo de posicionamiento de tu página web en los buscadores para conseguir visitas orgánicas, basadas en el contenido de valor para el usuario.

Sobre el hospedaje, tendrás un plan que equivale al espacio (local para la oficina) en disco duro del servidor que compartirás con muchos otros y que usualmente es el Plan de Hospedaje cuyo coste dependerá del número de megas que «alquiles». Luego debes decirle al Hosting cómo se llama tu empresa, y aquí es donde entra el dominio. El nombre de dominio lo puedes comprar con el mismo proveedor o lo compras aparte y en ese caso tu eres el encargado de administrarlo.

El nombre o dominio

Primero debes buscar un dominio que esté disponible; yo uso whois.com o register.com, sólo para comprar el nombre. En el caso de hospedaje en whois mi experiencia no fue óptima, la verdad. Una vez en la página, tendrás la opción de colocar el nombre que tienes en mente y buscarlo. Esa acción arrojará si está disponible. Si no lo está, te sugieren otros dominios similares que si estén disponibles para su derecho de uso, mínimo un año, a ver si se acerca a lo que estás buscando.

Si encuentras el dominio, cómpralo porque puede que alguien lo esté buscando también, mira que se agotan en un dos por tres. Para ello tendrás que crear una cuenta y una vez comprado te enviarán un correo con tu usuario y clave que debes guardar. No dejes los datos en el email pues no sabes qué pueda pasar y pierdas el acceso; aunque éstos pueden ser recuperables, ahorra el tiempo de pedir los datos de nuevo para entrar a tu cuenta. Ahora eres el administrador de tu dominio.

«Los datos de acceso que te envía el proveedor de dominio y hospedaje debes guardarlos y tenerlos a mano»

¿Qué significa administrar el dominio?

Cuando compras un dominio y todavía no sabes donde lo hospedarás; tendrás una cuenta con un usuario y una clave en el sitio donde lo adquiriste. Estos datos, insisto, debes guardarlos, así como guardas en algún lugar tus datos bancarios. El proveedor del domino se encargará de avisarte cuándo vence y si lo quieres renovar.  Ellos tienen tus datos de facturación donde consta que tu eres el dueño. Generalmente podrás usarlo por un año renovable, aunque puedes comprarlo por 10 años o más.

Ok. Tengo el dominio… ¿cómo obtengo el hospedaje?

Hora de buscar donde tendrás tu «oficina o tienda virtual». Debes buscar un servidor (hospedaje o hosting) que tenga muy buen performance y sea rápido. Para alquilar un espacio, necesitarás proteger tu página con un certificado SSL que te ofrece el mismo servicio de hospedaje (algunos vienen gratuitamente con tu contrato y en otros debes pagarlo) y por último una vez que el proveedor tiene todo preparado, tendrás un espacio de hospedaje listo para montar tu página web.

Otra de las cosas que debes tener en cuenta a la hora de contratar el servicio de hospedaje es el soporte. Es esencial que puedas comunicarte fácilmente con tu proveedor cuando tengas algún problema y asegurarte que te den respuesta rápida y oportuna.

Antes de tomar una decisión sobre el proveedor de hospedaje, haz una búsqueda en internet y fíjate en los comentarios de los usuarios y en los blogs que hablan de éstos. Generalmente ponen los pros y cons de cada uno de ellos o los que más destacan en el mercado.

Una vez elegido el proveedor, éste te preguntará qué nombre de dominio usarás y te proveerá la dirección de los servidores de nombre que tendrás que colocar en el sitio donde registraste el dominio. Estos servidores de nombre o DNS (Domain Name Servers) son los que unen tu dominio con el hospedaje web.

De vuelta al panel de control del dominio

Para establecer la relación del dominio con tu hospedaje deberás entrar al proveedor donde registraste el dominio y en el apartado de configuración de servidores de nombre introducir los DNS que te envió tu proveedor de hospedaje en la hoja de datos. En unas horas, cuando teclees tu nombre de dominio en el navegador ya tendrás tu sitio accesible, pero sin nada que mostrar pues todavía no has montado tu página web.

A tener en cuenta

No esperes que el proveedor de hospedaje te cree correos, o monte tu página; ellos solo te están alquilando el espacio y contarás con diversas herramientas para que el sitio funcione correctamente bajo los parámetros del plan que contrataste. Aquí también tendrás una cuenta de cliente con tu login y clave para entrar a tu panel de control donde se crean los correos, bases de datos, acceso vía FTP, webmail y una serie de servicios para administrar tu cuenta de hosting donde en un futuro tendrás tu sitio web. Si no sabes cómo aprovechar estos recursos, tienes dos opciones: aprendes cómo hacerlo o contratas a un tercero para que lo haga por tí.

Relax

Actualmente, tanto los que venden dominios como los que dan servicio de hospedaje te ofrecen todo el paquete (dominio y hospedaje)  y puedes canalizar todo con un solo proveedor. Ellos configurarán todo por tí, así que a relájarse! Claro que siempre es una ventaja que te familiarices con el entorno, si vas a tener un negocio en internet.

Ahora, el diseño de la página web es otra historia.